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Actualidad del vino y la alimentación

CAE EL CONSUMO MUNDIAL DE VINO UN 3,6% EN 2009

bodegon de vinos

Redacc. Madrid.-Las noticias que conciernen al vino español y mundial siguen sin consolar a productores y distribuidores. El Observatorio Español del Mercado del Vino no determina las causas de la bajada del consumo generalizada de los caldos, aunque si ofrece datos completos sobre las dimensiones de esta merma de mercado. Dicha merma se contrapone a los datos en el aumento de la produccion y en los millones de litros envasados durante el pasado año.

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Nuevas contraetiquetas del Consejo Regulador de la DO Penedès

logotipo penedés

C.R.D.O. Pededés, Vilafranca del Penedés – La nueva contraetiqueta del Consejo Regulador de la DO Penedès, producida en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T.), se ha dado a conocer hace una fechas en Madrid y comenzará a ser utilizada en los vinos de la cosecha 2010. La nueva precinta incluye el nuevo eslogan de la DO Penedès "Sol i Vi" (Sol y vino), con el que pretende transmitir un mensaje positivo que invite a conocer los vinos y la zona del Penedès.

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El corcho

Parece insignificante, tanto que dedicarle una sección entera pudiera parecer excesivo. En absoluto, este minúsculo trozo de la corteza del alcornoque cumple una misión fundamental en la crianza del vino.

Imagen  El corcho

El corcho se extrae de los alcornoques que crecen en las dehesas extremeñas y portuguesas. Esta "corcha", que es como allí se denomina, recubre el tronco del árbol y tiene como misión fundamental protegerla de los incendios que pueden producirse en la temporada estival. Así, cuando el fuego llega al corcho, éste se funde pero no permite que la llama continúe subiendo por la planta (a menos que las llamas sean espectaculares, naturalmente), y si no intente prender fuego a un tapón de corcho.

Esta misma función defensiva es la que tiene el corcho en la botella de vino. El corcho es la mejor manera de proteger al vino de los agentes exteriores, permitiendo una extracción posterior sin roturas.

Otra de las misiones del corcho es "chivarnos" cuando el vino no se encuentra en buen estado. Si tratamos de extraer el corcho correctamente y éste se rompe, debemos sospechar que el vino que contiene esa botella pudiera estar estropeado (aunque no siempre).

Los tradicionales "sacabocados" se encargan de extraer los tapones de corcho de la corcha, en un proceso casi siempre muy manual.

El lacre, en proceso de extinción actualmente, cubría el corcho de manera que éste no fuese permeable a los agentes externos. Hoy, este lacre ha sido sustituido por la cápsula superior que puede ser metálica o de material plástico. Sin embargo, algunas bodegas (sobretodo de Francia) siguen utilizando lacre para encapsular, dando así un toque de distinción a sus vinos.

El tradicional corcho de los cavas, con forma de champiñón, suele ir marcado con símbolos que representan el método utilizado para su elaboración (que no mencionamos puesto que esto también se puede leer en la botella). Este corcho se sujeta al gollete de manera que la fuerte presión interior no acabe por expulsarlo hacia fuera. Para su extracción, lo mejor es agitarlo en un sentido y otro tirando, al mismo tiempo, hacia fuera.

Los corchos largos son propios de los vinos de reserva y los grandes reservas. Se trata de corchos enteros, sin aglomerar, prietos y bien pulidos. No podría ser de otra forma, ya que este corcho va a permanecer mucho tiempo en contacto con el vino y, de otra manera, se pudriría, estropeando el vino por completo.

Los corchos cortos son propios de los vinos de mesa o de los vinos con denominación de origen muy comerciales por su bajo precio. La diferencia básica entre el corcho corto y el corcho largo resulta de la facilidad de extracción del primero. Nada más tirar, notamos como el corcho corto se extrae sin mayores dificultades. Por el contrario, el corcho largo necesita de una extracción más elaborada si no queremos que se nos rompa. Para la extracción del corcho largo se recomienda siempre un sacacorchos "de camarero".

El corcho aglomerado se destina a vinos de muy baja calidad (lo que no quiere decir que no estén buenos de gusto), vinos del día a día a los que un buen chorro de gaseosa no viene mal.

Sin embargo, muchos cosecheros emplean este tipo de corcho corto en vinos ciertamente interesantes. Lo cierto es que no afecta el empleo de este corcho a la vida del vino, pero cualquier aficionado se decepciona cuando extrae un tapón aglomerado por pensar que el vino que contiene esa botella no superará unos mínimos de calidad.

Para colmo de desdichas, cada vez más se imponen los tapones de plástico que simulan al corcho. Sus partidarios sostienen que son de una mayor asepsia que los corchos tradicionales, evitando enfermedades del árbol y el T.C.A. (tricloroanisole), responsable del olor a corcho que destilan muchos vinos.

Sin embargo, los más puristas no admiten tales argumentos y sospechan que, lo único que justifica a algunos bodegueros el empleo de estos sustitutivos, es el precio de coste.

La vida útil del corcho es de 12 años, por lo que los vinos (grandes reservas) que superan esa edad deben ser "recorchados". Si tiene en su casa uno de estos vinos, no dude en cambiarle el tapón antes de cumplir dicha edad, posteriormente deberá volver a encapsularlo.

Sea como fuere, nada como la resonancia que produce el corcho al ser extraído de la botella.

La cultura del vino

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