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Actualidad del vino y la alimentación

CAE EL CONSUMO MUNDIAL DE VINO UN 3,6% EN 2009

bodegon de vinos

Redacc. Madrid.-Las noticias que conciernen al vino español y mundial siguen sin consolar a productores y distribuidores. El Observatorio Español del Mercado del Vino no determina las causas de la bajada del consumo generalizada de los caldos, aunque si ofrece datos completos sobre las dimensiones de esta merma de mercado. Dicha merma se contrapone a los datos en el aumento de la produccion y en los millones de litros envasados durante el pasado año.

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Nuevas contraetiquetas del Consejo Regulador de la DO Penedès

logotipo penedés

C.R.D.O. Pededés, Vilafranca del Penedés – La nueva contraetiqueta del Consejo Regulador de la DO Penedès, producida en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T.), se ha dado a conocer hace una fechas en Madrid y comenzará a ser utilizada en los vinos de la cosecha 2010. La nueva precinta incluye el nuevo eslogan de la DO Penedès "Sol i Vi" (Sol y vino), con el que pretende transmitir un mensaje positivo que invite a conocer los vinos y la zona del Penedès.

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Conservar el queso

La importancia de la conservación del queso.

Dependiendo del tipo de queso, la conservación será diferente. Los quesos frescos no deben rebasar la temperatura de 5º C. Por su parte, los quesos curados se mantienen bien entre los 5 y los 10º C., no debiendo superar nunca los 15º C.

La temperatura adecuada para los quesos curados y semicurados la encontramos en la parte inferior del frigorífico, mientras que la más apropiada para los quesos frescos o de baja curación se encuentra en la parte superior (por ejemplo un lateral superior).

En cuanto al envoltorio, lo ideal es el papel parafinado (el que nos da el tendero al servirnos alimentos) o bien papel de aluminio del que hay en todas las cocinas.

Los quesos muy curados se pueden conservar perfectamente sin necesidad de nevera. Para ello, bastará con cubrir el plato con una campana quesera u otro recipiente que lo aísle de olores y humedades. En este caso no se deberán rebasar los 20º C. de temperatura ambiente.

La humedad relativa del aire no debe ser alta en ningún caso, no debiendo rebasar el 90 %. Cuando la humedad es alta, la presencia de mohos será palpable dado que el queso va a acelerar su proceso fermentativo. De todas formas, si aparece moho en el queso no debemos alarmarnos, se trata de bacterias como las que han sido capaces de transformar la leche en queso y, por consiguiente, este hecho no reviste la menor importancia. Basta con que frotemos un trapo impregnado en aceite sobre la superficie del queso. Si el moho se produce sobre la parte abierta del queso, bastará con que cortemos una loncha y nada más.

Por el contrario, la falta de humedad conseguirá resecar el queso, por lo que tampoco se recomiendan niveles extremadamente bajos de humedad.

Una de las formas más tradicionales de conservar el queso es sumergirlo en aceite de oliva. Sobretodo en el sur, donde las calores y la humedad son persistentes llegando la primavera, en las casa se destinaban orzas de aceite para mantener el queso varios meses sin problemas. Estas orzas disponían de tapas de madera y de la vigilancia extrema de nuestras abuelas para no quedarse sin queso.

En la actualidad se venden toda clase de quesos en aceite. Los frascos que los contienen evocan tiempos pasados, con telas cubriendo las tapaderas. También usted puede realizar sus propias conservas de queso. Para ello bastará con que disponga de un frasco mediano (mejor si lo ha esterilizado previamente). Deposite los trozos de queso en el frasco y cúbralos con aceite de oliva, moviendo el recipiente para evitar burbujas de aire alrededor del queso. No es necesario que se llene el tarro por completo ya que el aceite lo aislará perfectamente del aire.

Cabe la posibilidad de añadir especias a los quesos en aceite. Es frecuente añadir varios dientes de ajo sin pelar, una rama de romero, tomillo, pimienta negra en bolas… Estas especias no ayudan a la conservación del queso pero, pasada una semana, el queso habrá adquirido los nuevos aromas.

El queso en aceite puede aguantar hasta seis meses, pero cuide que la temperatura ambiente no sea superior a los 20º C.

Pero más que pensar en la conservación debemos pensar en el consumo más inmediato del queso que hayamos adquirido porque, una vez fuera de la bodega, el queso va perdiendo propiedades.

Lo ideal es comprar el queso sin abrir, aunque en ocasiones se trata de quesos muy grandes, por los que podemos adquirir una porción de las que se sirven envasadas. En tal caso asegúrese de que el plástico que lo recubre no tiene ninguna fisura. Una vez abierto se debe consumir lo antes posible.

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