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Actualidad del vino y la alimentación

CAE EL CONSUMO MUNDIAL DE VINO UN 3,6% EN 2009

bodegon de vinos

Redacc. Madrid.-Las noticias que conciernen al vino español y mundial siguen sin consolar a productores y distribuidores. El Observatorio Español del Mercado del Vino no determina las causas de la bajada del consumo generalizada de los caldos, aunque si ofrece datos completos sobre las dimensiones de esta merma de mercado. Dicha merma se contrapone a los datos en el aumento de la produccion y en los millones de litros envasados durante el pasado año.

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Nuevas contraetiquetas del Consejo Regulador de la DO Penedès

logotipo penedés

C.R.D.O. Pededés, Vilafranca del Penedés – La nueva contraetiqueta del Consejo Regulador de la DO Penedès, producida en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T.), se ha dado a conocer hace una fechas en Madrid y comenzará a ser utilizada en los vinos de la cosecha 2010. La nueva precinta incluye el nuevo eslogan de la DO Penedès "Sol i Vi" (Sol y vino), con el que pretende transmitir un mensaje positivo que invite a conocer los vinos y la zona del Penedès.

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Queso frito

El queso frito es un milagro gastronómico. Pocos piensan que al freír un queso no va a explotar y dejarnos la cocina hecha un asco. Es cierto, parece imposible pero los quesos se pueden freír. Todo depende del tipo de queso y de los pasos a seguir. En esta sección vamos a ver varias recetas de queso frito que se deben realizar sin miedo pero, eso sí, siguiendo perfectamente todos los pasos descritos.

Queso Brié frito.

Realizar esta receta es bien sencillo. Para ello sólo hemos de disponer de queso brie, huevos, pan rayado y aceite de oliva o girasol.

Lo primero es introducir el queso brié en el congelador debidamente envuelto en film transparente o papel de aluminio. Pasadas varias horas el queso se habrá endurecido.

Sacamos el queso del congelador y lo rebosamos con el huevo batido y el pan rallado. Hecho esto, sólo nos queda freír el queso en abundante aceite caliente.

Para emplatar, depositaremos pequeños montoncitos de mermelada sobre un plato grande y colocaremos a su lado los pedazos rebozados de queso. En cuanto a los sabores de la mermelada deben ser de su gusto, si bien este queso marida muy bien con mermelada de frutas del bosque, fresa o frambuesa.

Este plato de queso resulta elegante, distinto y va muy bien como entrante o como aperitivo.

En cuanto al maridaje de este queso con el vino, por tratarse de una fritura marida muy bien con un buen tinto de crianza. No obstante, si a usted le gusta otra clase de vinos adelante.

Queso de Burgos frito.

Poca gente se atreve con un plato tan sencillo y tan interesante. Lo explicamos.

Se corta el queso de Burgos (queso fresco) en pequeños dados de medio dedo de espesor. Si el queso viene sin salar, del que toma la gente para las dietas, se sala con sal fina.

A continuación se reboza en harina dejando que empape unos diez minutos debajo de la harina.

Luego se fríen los dados con abundante aceite hasta que se forma una costra alrededor y esta costra se oscurece un poco.

Listo. Ahora sólo queda escurrirlos sobre papel de cocina y añadir al plato unos golpes de mermelada de su gusto preferido. La que mejor marida con este plato es la de fresa o frambuesa.

A este plato le va pintiparado un buen Rioja joven.

Queso de cabra frito.

Uy! Qué plato tan fácil, sencillo y bonito.

Lo primero que tenemos que hacer es tener a mano un buen queso de cabra, como los que se elaboran en Extremadura (Ibores, por ejemplo) o Canarias.

Cortamos el queso a dados en la medida de lo posible, ya que estos quesos suelen ser cilíndricos. Los rebozamos en huevo batido y luego los pasamos por pan rallado como si fueran croquetas.

Disponemos en la sartén aceite suficiente para que cubra los daditos y, una vez que empiece a humear, echamos el queso ya empanado.

Cuando estén dorados, más oscuros como si fueran croquetas, los escurriremos sobre papel de cocina.

Si la comienzan a explotar es que el aceite está demasiado caliente o que el queso que hemos elegido resulta demasiado acuoso. En tal caso, retirar del fuego lo antes posible, aunque queden más blanquecinos que deberían. Se fundirán igualmente gracias al calor residual.

Emplataremos junto a varios tacos de confitura de fresa (para ello basta vaciar uno de estos blisters cuadrados de confitura.

Un vino joven y a disfrutar de un plato que bien puede servir como aperitivo en una cena informal, de esas que montamos con los amigos en la terraza.

Merece la pena servirlo bien caliente con unos piquitos de pan y unos cuchillos planos o espátulas de untar mermelada.

Queso frito en pasta brick.

Esta receta se puede elaborar con cualquier tipo de queso (queso de cabra, queso de oveja o queso de vaca) siempre y cuando sea un queso semicurado o tierno, nunca emplearemos queso fresco ni curado (ni, por supuesto, un queso de reserva).

Cortamos la pasta en cuadrados lo suficientemente grandes como para envolver pequeños dados de queso.

Cortamos el queso en cuadrados que se ajusten a las dimensiones de la pasta brick.

Envolvemos el queso en la pasta y freímos los taquitos en aceite bien caliente de oliva o girasol.

Cuando la pasta esté dorada los sacamos y escurrimos sobre papel de cocina.

Como en las recetas anteriores, la mermelada acompaña fenomenalmente este plato, aunque si se trata de un queso fuerte siempre podemos añadir dulce de membrillo del bueno, del que hacen en Puente Genil (Córdoba).

Empanadillas de queso y tomate.

Todo el mundo emplea las obleas para empanadillas para hacer las clásicas empanadillas de atún con tomate y huevo duro. Las obleas para empanadillas tienen otros usos fenomenales en cocina, tanto para frituras como para postres. Vamos a ver uno de ellos.

Para esta receta necesitamos tan sólo tomate, obleas para empanadillas, cebolla y un queso muy cremoso, o un queso azul (eso ya va en gustos). También nos sirve un queso mozzarella bien fresco.

Lo primero que vamos a hacer es cortar el tomate y la cebolla al mínimo. Primero doramos las cebollas con muy poco aceite de oliva y, más tarde, añadimos el tomate hasta que se mezclen perfectamente y el tomate desprenda su olor a frito característico. Si las raciones que vamos a hacer son muchas debemos añadir un poco de azúcar al queso para combatir su acidez.

Una vez que el tomate se ha frito con las cebollas (o chalotas o puerros que también valen y son más finas) le añadimos el queso desmenuzado escurriendo todo el aceite sobrante. Lo mareamos un poco en la sartén y lo apartamos hasta que se enfríe.

Para rellenar las obleas con la pasta bata con situarlas sobre una tabla de cortar. Se desprenden del papel parafinado y se rellenan con la pasta, luego (como todos sabemos, de cierran sobre sí y se sellan con un tenedor pequeño hasta que quedan completamente cerradas.

Disponemos una sartén con aceite de oliva o girasol y las freímos hasta que queden perfectamente doradas con el aceite muy alto pero sin llegar a humear en exceso.

las empanadillas de queso ya están listas y se pueden servir calientes o frías, aunque calientes siempre sabrán mejor.

Un vinito bueno, joven de La Rioja y tenemos un perfecto aperitivo sabroso y potente delante de nuestros invitados o ante nosotros mismos.

Más recetas con queso:

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