
Redacc. Madrid.-Las noticias que conciernen al vino español y mundial siguen sin consolar a productores y distribuidores. El Observatorio Español del Mercado del Vino no determina las causas de la bajada del consumo generalizada de los caldos, aunque si ofrece datos completos sobre las dimensiones de esta merma de mercado. Dicha merma se contrapone a los datos en el aumento de la produccion y en los millones de litros envasados durante el pasado año.
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C.R.D.O. Pededés, Vilafranca del Penedés – La nueva contraetiqueta del Consejo Regulador de la DO Penedès, producida en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T.), se ha dado a conocer hace una fechas en Madrid y comenzará a ser utilizada en los vinos de la cosecha 2010. La nueva precinta incluye el nuevo eslogan de la DO Penedès "Sol i Vi" (Sol y vino), con el que pretende transmitir un mensaje positivo que invite a conocer los vinos y la zona del Penedès.
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Parece que el mundo se acabe en el verano, que no se puedan tomar sopas de ninguna naturaleza, exceptuando las vechysuisses frías, los gazpachuelos malagueños, la porra antequerana, los gazpachos andaluces, extremeños y castellanos (el de cominos es sensacional), el "ajoblanco de Málaga" o el "salmorejo cordobés" (platos sencillos donde los haya y fantásticos para refrescar, sea dicho con todos los honores).
Cuando estemos en época otoñal, invernal podemos degustar cualquiera de las fantásticas sopas calientes españolas. Pero cuando queramos romper la rutina estival de las sopas frías, bien nos van a venir estas recetas tibias y calientes que se explican a continuación. Aproveche un día nublado de verano para agasajar a su gente con estas sopas
Para realizar esta receta debemos contar con caldo de verduras (si es hecho en casa mejor. La proporción será de un litro por cada cuatro personas), dos o tres cebollas o cebolletas (dependiendo del número de comensales), queso gouda o similar, aceite de oliva y tantas rebanadas de pan como comensales.

Lo primero que haremos será freír la cebolla con muy poquito aceite. Para ello la habremos cortado previamente en juliana. Una vez dorada, le añadiremos el caldo de verduras y dejaremos al calor, sin apenas hervir para que la cebolla no se descomponga.
En un recipiente de barro echaremos la sopa resultante. Sobre la sopa colocaremos rebanadas muy finitas de pan y el queso gouda rayado muy fino.
Ahora sólo nos queda gratinar al horno bien fuerte hasta que la capa de queso quede entre fundida y quemada.
Para servir bastará con repartir la sopa colocando en cada plato una rebanada de pan con el queso.
Por tratarse de un plato muy suave, marida perfectamente con un vino blanco (de Rueda o del Condado de Huelva, por ejemplo) o bien con un vino tinto joven.
Si no disponemos de tanto tiempo para realizar una sopa de queso tan elaborada como la anterior, siempre podemos acudir a esta sencilla receta de queso. Lo vemos.
Lo primero que tenemos que tener a mano es un litro de caldo de pollo o carne natural (preferiblemente) o de tetra-brick. También nos habremos hecho con dos bolsitas de queso rayado del bueno o bien de un bol mediano de queso que nosotros mismos hayamos reducido con el rayador.<(p>
Derretiremos un poco de mantequilla en una olla y le añadiremos una cucharada pequeña de harina cuando la mantequilla (o margarina) esté disuelta (dicen que quienes no saben cocinar sin harina no saben cocinar pero esto es completamente falso).
Una vez homogeneizada esta pasta, añadiremos el caldo y luego el queso rayado hasta que se funda (el proceso se puede invertir pero nos puede dar un problema de grumos si no estamos muy pendientes.
En cuando se funda el queso tendremos el plato listo.
En ocasiones comida rápida no es sinónimo de comida mala. ¡Que disfrute!
Para esta receta necesitamos unos 250 gramos de queso de oveja no muy curado, caldo de carne, pan y poco más.
Lo primero que vamos a hacer es cortar lascas de queso finas. Haremos lo propio con el pan, del que cortaremos rebanadas muy finas (emplee pan de verdad en esta ocasión).
Ahora colocaremos una base de pan en el centro del fondo de una hoya refractaria. Sobre el pan vamos colocando las lonchas de queso finamente cortadas. Otra capa de pan y otra de queso hasta que decidamos dejarlo.
Ahora es el momento de echarle el caldo al preparado (evite los caldos de sobre, cubito o tetra-brikc pero, si no le queda más remedio, emplee caldo de este último).
En cuanto comience a hervir lo retiramos y lo introducimos en el horno que debe estar fuerte parea gratinar.
En cuanto se forme una costra de queso tostado en la superficie lo retiramos y ya estará lista para servir.
Este plato es contundente, por estar hecho a base de queso de oveja. Por ello se trata de un plato invernal, que se puede acompañar de un vino de crianza.
Pocas recetas resultan tan sencillas y tan sabrosas al mismo tiempo. Se trata de una de receta de otoño que puede servirnos como estupendo primer plato.
Lo primero es coger un calabacín mediano y pelarlo. Luego lo cortaremos en pequeños dados y los cubriremos de agua con un poco de sal en una olla. Si queremos una sopa más poderosa podemos rehogarlos sobre cebolla o puerro cortados muy finos y luego echarlos a la olla.
Cuando estén completamente tiernos los dados de calabacín (unos 15 o veinte minutos, dependiendo del grosor) los pasamos por la batidora mientras añadimos pequeños trozos o ralladuras de queso tierno de cabra.
Una vez batito todo, lo volvemos a echar el la olla y daremos un pequeño hervor añadiéndole un golpe de pimienta negra y perejil en polvo.
En el caso de que hayamos rehogado el calabacín con la cebolla o el puerro, es conveniente que pasemos la sopa por el chino para evitar hebras.
Se puede emplatar en cuenco con un triángulo de pan frito (el pico de un pande monde).
A un plato tan suave le acompaña bien un buen clarete o un vino blanco no muy fuerte.
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