
Redacc. Madrid.-Las noticias que conciernen al vino español y mundial siguen sin consolar a productores y distribuidores. El Observatorio Español del Mercado del Vino no determina las causas de la bajada del consumo generalizada de los caldos, aunque si ofrece datos completos sobre las dimensiones de esta merma de mercado. Dicha merma se contrapone a los datos en el aumento de la produccion y en los millones de litros envasados durante el pasado año.
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C.R.D.O. Pededés, Vilafranca del Penedés – La nueva contraetiqueta del Consejo Regulador de la DO Penedès, producida en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T.), se ha dado a conocer hace una fechas en Madrid y comenzará a ser utilizada en los vinos de la cosecha 2010. La nueva precinta incluye el nuevo eslogan de la DO Penedès "Sol i Vi" (Sol y vino), con el que pretende transmitir un mensaje positivo que invite a conocer los vinos y la zona del Penedès.
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Todo el mundo presume de “entender de jamones”. Sin embargo, elegir un buen jamón no es tarea fácil.
Lo primero que debemos pensar es… ¿Qué utilidad vamos a dar al jamón?.. ¿Se trata de un acontecimiento importante?.. ¿Es para consumo interno de la familia?...
Si se trata de consumo interno podemos decantarnos por un jamón de raza blanca de Trevélez o Teruel. Su precio y su calidad son bastantes para darnos muchas alegrías en casa con los nuestros y nuestros invitados.
Si el consumo va a ser escaso bien nos puede valer una paletilla ibérica. El gusto es el mismo que el del jamón y es más barata. La única diferencia entre una paletilla ibérica y un jamón ibérico (le digan lo que le digan) está en la proporción de hueso, que es mayor en el caso de la paletilla.
Pero si lo que queremos, con el pretexto que sea, es disfrutar de un delicioso jamón ibérico debemos tener en cuenta las siguientes premisas:
Vamos a ver ahora en los aspectos que debemos fijarnos para saber si estamos ante un buen jamón o ante una pata de jamón de mala procedencia:
En la actualidad se importan jamones de los países del este europeo que no tienen nada que ver con los jamones ibéricos (son de muy escasa calidad y de dudosas condiciones higiénicas). Su precio resulta muy atractivo pero no son jamones “de verdad”.
En muchos establecimientos nos dan la posibilidad de abrirlo antes de adquirirlo. Acepte y observe cómo las vetas de tocino se encuentran infiltradas entre los músculos y la carne magra. No importa que tenga algo más de tocino del esperado (el tocino le aporta dulzor) pero si que se encuentre infiltrado, no sólo en el lateral.
Un jamón de recebo puede darnos muchas alegrías y no es tan caro como el de bellota, aunque si prefiere las exquisiteces no se prive…
Otra cosa que debe quedar claro es que “jamón ibérico” no es sinónimo de “jamón de bellota”. Los cerdos ibéricos se pueden alimentar, como hemos visto, de muchas maneras.
Para diferenciar, al tacto, un jamón ibérico de bellota de otro debemos presionar con el dedo pulgar la parte “fea”, la resultante del despiece. Si dejamos huella en el jamón es de bellota. Los jamones de recebo o de cebo suelen tener la grasa más dura.
Si lo que desea es adquirir un jamón a través de Internet, confíe en la Denominación de Origen y en las garantías del distribuidor, y piense que recibirá su pieza de jamón directamente de la bodega, sin pasar por intermediarios. Esta es la razón de su mejor precio y mayor calidad.
Recuerde siempre que, cuando se trata de un buen jamón ibérico no hay gangas. Los jamones “de verdad” tienen su precio. El único ahorro es saltarse por Internet a los intermediarios (en ocasiones hasta cuatro), que son los que encarecen el producto de origen.
Las familias extremeñas, andaluzas, salmantinas de Teruel y Granada realizan una tremenda labor cuidando de los cerdos ibéricos y blancos, salándolos, curándolos y esperando el tiempo de su venta. Pero son los intermediarios los que se llevan la mayor parte del beneficio. A través de este portal de Internet usted se salta a todos los intermediarios, se ahorra un buen dinero y contribuye a la eliminación de los distribuidores que encarecen los productos.