
Redacc. Madrid.-Las noticias que conciernen al vino español y mundial siguen sin consolar a productores y distribuidores. El Observatorio Español del Mercado del Vino no determina las causas de la bajada del consumo generalizada de los caldos, aunque si ofrece datos completos sobre las dimensiones de esta merma de mercado. Dicha merma se contrapone a los datos en el aumento de la produccion y en los millones de litros envasados durante el pasado año.
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C.R.D.O. Pededés, Vilafranca del Penedés – La nueva contraetiqueta del Consejo Regulador de la DO Penedès, producida en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T.), se ha dado a conocer hace una fechas en Madrid y comenzará a ser utilizada en los vinos de la cosecha 2010. La nueva precinta incluye el nuevo eslogan de la DO Penedès "Sol i Vi" (Sol y vino), con el que pretende transmitir un mensaje positivo que invite a conocer los vinos y la zona del Penedès.
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La manzanilla es una variante del vino fino que se elabora exclusivamente en Sanlúcar de Barrameda (Cádiz). En realidad se trata del mismo vino ya que procede de la misma uva (palomino fino) y sigue el mismo proceso de crianza en soleras bajo flor que el fino de Jerez.
Los finos de Jerez y la manzanilla de Sanlúcar se encuentran amparadas bajola misma Denominación de Origen "Vinos de Jerez y Manzanilla de Sanlúcar"
La única diferencia palpable resulta del clima de las dos ciudades cercanas. Mientras que el clima de Jerez es interior, el de Sanlúcar de Barrameda es costero, con intensos vientos atlánticos que afectan a su crianza en botas de roble.
Popularmente se piensa que la manzanilla tiene menos grados que el fino. Esta es una falsedad; los finos y las manzanillas tienen el mismo volumen de alcohol (alrededor de 15% de volumen).
Lo que si es cierto es que, en las catas, las manzanillas suelen resultar algo más suaves que los finos y los amontillados.
También existe una diferencia de mercado. Mientras los finos pierden mercado año a año, la manzanilla tiene cada vez un mayor prestigio más allá de Andalucía. Es por eso que muchos bodegueros de Jerez pretenden elaborar manzanillas a pesar de la imposibilidad de hacerlo hasta el momento.
Otro matiz resulta del vaso donde se toma la manzanilla. Aunque en la actualidad hasta los mejores sumilliers lo pasan por alto, el fino siempre se ha tomado en copa de Jerez (copa larga) mientras que la manzanilla se ha servido en el clásico catavinos sanluqueño (vasito alargado).
Una forma de tomar manzanilla que se ha popularizado en muchos lugares del sur consiste en mezclarla con gaseosas con aroma de limón (del tipo Seven Up). En una jarra repleta de hielo se vierte una tercera parte de manzanilla y el resto de gaseosa. En ocasiones se le añade una ramita de hierbabuena. Es lo que se conoce como "rebujito"
Se trata de una manera de rebajar la fortaleza de estos vinos y suavizar la acidez para adaptarlos a los paladares más jóvenes e inexpertos. La verdad es que el "invento" sabe bien y resulta muy refrescante, aunque reconocemos que no es un uso muy ortodoxo de este vino tan noble.
Lo cierto es que una manzanilla a su temperatura de servicio (no más de 12º C.) con un plato de jamón de Huelva o Extremadura por medio, unos langostinos de Sanlúcar y algún queso no demasiado fuerte resulta un paseo por el paraiso.