
Redacc. Madrid.-Las noticias que conciernen al vino español y mundial siguen sin consolar a productores y distribuidores. El Observatorio Español del Mercado del Vino no determina las causas de la bajada del consumo generalizada de los caldos, aunque si ofrece datos completos sobre las dimensiones de esta merma de mercado. Dicha merma se contrapone a los datos en el aumento de la produccion y en los millones de litros envasados durante el pasado año.
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C.R.D.O. Pededés, Vilafranca del Penedés – La nueva contraetiqueta del Consejo Regulador de la DO Penedès, producida en la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (F.N.M.T.), se ha dado a conocer hace una fechas en Madrid y comenzará a ser utilizada en los vinos de la cosecha 2010. La nueva precinta incluye el nuevo eslogan de la DO Penedès "Sol i Vi" (Sol y vino), con el que pretende transmitir un mensaje positivo que invite a conocer los vinos y la zona del Penedès.
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Como en tantas otras ocasiones, la historia de los vinos de La Ribera del Duero guarda relación con los asentamientos de monjes en la zona. Tras largas guerra entre los musulmanes del sur y los cristianos del norte, los campos de batalla dieron lugar a mansos paisajes casi desérticos donde algunas congregaciones procedentes de Francia como los cluniacenses (procedentes de Borgoña) o los cistercienses, asentaron sus vidas y sus costumbres vinícolas. Todo ello tiene lugar entre los siglos XI y XIII, donde ya se tiene constancia de la proliferación de bodegas en todo el área de la Ribera del Duero.
Tras un largo periodo donde los vinos de la región no eran más que considerados vinos de mesa sin el menor renombre, comienzan los cambios en la vinificación y en las mezclas. A mediados del S. XIX, en la localidad de Valbuena, las Bodegas Vega Sicilia inician un largo camino de modernización, sin descuidar los usos tradicionales, que da lugar a unos vinos muy heterodoxos y atrevidos, que hasta hace poco no han tenido el reconocimiento que merecen.

En la actualidad, muchas bodegas se suman a una larga lista de cultivadores que elaboran sus suaves vinos con esmero y prudencia, hasta ser considerados, los vinos de la Ribera del Duero, unos de los mejores vinos del mundo.
Pedir un vino de la Ribera del Duero, Pisuerga adentro, en el cualquiera de las antiguas tabernas del casco viejo de la capital vallisoletana es una experiencia que nos abrumará si a nuestra copa le arriman un plato de lechazo bien horneado. El maridaje de estos vinos es universal, pudiendo acompañar toda clase de platos del país. Sus tintos son ideales para acompañar carnes rojas, caza y quesos potentes como el de Zamora.
La complejidad y el equilibrio de los vinos de la Ribera del Duero se deben, en buena parte a un clima fresco de tipo continental, con escasas precipitaciones que no superan los 500 mm anuales y que caen en las estaciones de otoño y primavera. Con más de 2.200 horas de sol al año, las variedades que se cultivan en la Ribera del Duero logran alcanzar un nivel óptimo de polifenoles que permiten su posterior madurez en barrica y botella.
Como algunos de los suelos aptos para el cultivo de la vid destinada a vino, la Ribera del Duero cuenta con unos suelos pobres, con escasez de hierro y abundancia de caliza.
Estos suelos se enmarcan en el seno de las provincias de Valladolid, Segovia, Burgos y Soria. Desde Olivares de Duero hasta Quintanilla de Enésimo, el Duero transcurre dando lugar a estar tierras de aspecto yermo, capaces de alumbrar uno de los mejores vinos del mundo a pesar de su apariencia.
La uva tempranillo es la reina de los viñedos de esta productiva Denominación de Origen Española. Sin embargo, ya es habitual que se empleen otras cepas como la garnacha y incluso cabernet sauvignon apara amparar el envejecimiento de los vinos de crianza y los grandes reservas.

También se están introduciendo la malbec y la merlot, que han demostrado una buena adaptación al terreno, buen rendimiento y la posibilidad de suavizar los ya de por si mansos vinos de la Ribera del Duero.
A pesar de lo dicho, la humilde uva de tempranillo es, por si sola, capaz de alumbrar vinos de una calidad extrema. Quizá por ello, los viticultores de la zona la emplean en el 60 % de su producción.
Esta uva sorprendió, por su capacidad para la elaboración de vinos destinados a envejecer, a los propios franceses que se acercaron a comprar vinos ante la carencia propiciada por la epidemia de filoxera.
A continuación describimos las uvas autorizadas en La Ribera del Duero, de acuerdo con las directrices marcadas por la Denominación de Origen:
Todas estas variables, consiguen que los vinos jóvenes de la Ribera del Duero alcancen una tonalidad púrpura muy intensa. Los tonos picota y cereza madura se pueden encontrar en vinos de ligera crianza. Cuando ésta es más acusada, se dan lugar en el vino a tonos teja y ladrillo característicos de la DO.
Los aromas que presentan estos vinos son los característicos de la variedad tempranillo, matizados por la presencia de otras variedades mezcladas en las diferentes añadas. Se trata de vinos afrutados, con aromas a frutas silvestres, a fresas, a grosellas.
Otras notas como las de café, madera, café, cacao o frutos secos están presentes en vinos de una maduración más prolongada.
Es posible que el éxito de los vinos de La Ribera del Duero se deba a la perfecta adaptación de toda la tradición de esta zona vinícola española a los aromas y sabores del gusto actual.

Todo ello es posible gracias a la inquietud de sus viticultores y bodegueros, entregados a la modernización permanente de procesos y bodegas.
La Ribera del Duero se ha consolidado como una de las zonas de cultivo de la vid y la elaboración de vinos más próspera de España. Sus vinos son conocidos allende nuestras fronteras, donde cada vez cuentan con más aficionados.
Los vinos de La Ribera del Duero son la demostración palpable de que las cosas bien hechas pueden tener una amplia difusión sin perder su esencia. Bien es verdad que algunas marcas han "forzado la máquina" hasta conseguir un vino de "moda". El aumento en la producción al que se ven abocados los bodegueros en este caso va en detrimento de la calidad de la uva y del cuidado estricto en los procesos.
Sea como fuere, poder disfrutar de la amplia gama de vinos de esta tierra es un lujo al alcance de cualquiera, un placer si maridamos con alimentos con los que se lleven bien.
Los vinos nobles tienen un noble maridaje. Disponer una mesa en la que combinar varios vinos en función de los platos que se servirán posteriormente entraña cierta dificultad, cuando se dispone de un abanico tan amplio de vinos como aquellos con los que cuenta esta zona vinícola del norte de España.

Para comezar, podemos descorchar un vino joven con el que refrescar aperitivos suaves como pescados fritos, canapés, aceitunas o embutidos ligeros, revueltos de verdura... También podemos ofrecer un vino rosado a su temperatura de servicio, sobretodo cuando prevaleza el pescado y el marisco sobre el resto de entrantes.
Si vamos a servir platos de jamón o lomo ibérico los dejaremos para el final, de este modo ya nos atreveremos con una segunda copa de crianza.
Según la contundencia de los platos que se vayan a servir durante la comida propiamente, maridaremos con uno u otro vino. Los poderosos guisos norteños se avienen a vinos de reserva a la perfección, también las carnes magras.
Aunque, si me dan a elegir, yo me quedo con un ternasco. Las cosas como son.
Si de lo que se trata es de pescados carnosos como el rape o el emperador, los vinos de crianza maridan muy bien, no teniendo por qué recurrir a un blanco (de los que esta D.O. prácticamente carece).
A los postres, regar una tarta de Santiago con moscatel, o acompañar con este vino dulce hojaldres, bombones o pastas puede resultar la mejor forma de concluir una buena comida y disponernos a relax.
Según el Consejo Superior de las Denominaciones de Origen, las mejores añadas de los vinos de La Ribera del Duero han sido las siguientes: 1995, 1996, 1999, 2001 y 2004. Todas estas cosechas han sido calificadas como "excelentes".
Por su parte, los años 1991, 1994, 1998, 2000, 2002, 2003, 2005 y 2007 han sido calificadas como "muy buenos" para esta Denominación de Origen.
A continuación, haremos una breve referencia a las muchas localidades que, con el buenhacer de sus gentes, han contribuido a que los vinos de esta comarca hayan alcanzado el merecido prestigio con el que cuentan.
Cuando nos referimos a notas de cata lo hacemos en referencia a vinos muy bien criados y afinados. Vinos que han superado todas las pruebas y que han demostrado estar a la altura de los consumidores más exigentes.
En todas las Denominaciones de Origen hay vinos muy comerciales, vinos baratos que no se ajustan a una cata ciega. Por esa razón los descartamos.
Si usted desea someter a la cata de nuestros sumilliers un vino de su bodega o un vino de su preferencia sólo tiene que hacérnoslo saber poniéndose en contacto con nosotros.
Pero debe saber que nuestros sumilliers obrarán con justeza y es posible que no le guste lo que le digan del vino de su bodega o de su vino favorito.
Esperamos que entiendan que seamos tan estrictos. Todo ello redundará en beneficio de todos los amantes del vino.
Buenos enlaces: